Las mamas tuberosas o en forma de tubo es una deformidad que aparece durante la adolescencia, la cual consiste en la alteración de las dimensiones generales del seno, tanto horizontal, ya que la base es más estrecha de lo normal; como vertical, porque una es más larga que la otra.

Hasta ahora, los expertos no conocen las causan que dan origen a este problema. Sin embargo, reconocen que al momento de desarrollarse el seno en la etapa de la pubertad, el anillo de la base de la mama o banda constrictiva no permite que crezca naturalmente, causando una hernia o expulsándola hacia el exterior.

La mejor forma de corregir esta deformación es a través de una cirugía estética, muy parecida a la mamoplastia. En este caso, los objetivos de la operación son la reducción de la areola y la división glandular, con el fin de distribuirla y crear un tipo de lengüeta que ayude a ensanchar la base del pecho, creando el polo inferior y bajando el surco mamario.

Hoy en día, existen varias técnicas para tratar a las pacientes con mamas tuberosas, por lo que la incisión dependerá de la forma de la mama y la técnica que empleará el cirujano. Tras tomar esta decisión, es indispensable colocar una prótesis que dé el volumen requerido, según las posibilidades y expectativas de la paciente.

¿Cómo es el proceso de postoperatorio?

  • Después de realizar la intervención, deberá guardar un reposo de 72 horas, como mínimo. Si n hubo ninguna complicación en este procedimiento, podrá reanudar su vida con tranquilidad, luego de este período.
  • Los puntos de sutura se retiran a los 7 o 14 días de la operación.
  • No está permitido levantar objetos por encima de su cabeza hasta dos o tres semanas post-intervención, ni realizar ejercicios físicos.
  • De acuerdo con el tipo de actividad laboral que realice, tendrá la oportunidad de regresar a unos pocos días de la cirugía.
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