La mastopexia es una operación que sirve para mejorar el volumen y la forma de las mamas, que sufrieron por el paso del tiempo, una pérdida abrupta de peso o la lactancia. El procedimiento consiste en levantar los senos, eliminando el exceso de piel y ajustando todo el tejido que esté cercano. Para ello, también se realiza un ajuste del pezón y la areola, con el fin de crear una simetría natural.

En este sentido, la finalidad de esta cirugía estética es recuperar la belleza de las mamas, logrando que se vean más juveniles y firmes. Incluso, este procedimiento ha avanzado con los años, hasta el punto en que se recomienda a algunas pacientes la realización de esta intervención y combinarla con una colocación de implantes.

Por lo general, está indicada en aquellas mujeres con pechos caídos, pero si además no cuenta con un volumen satisfactorio, es ideal colocar unas prótesis. Ahora bien, ¿quiénes son las candidatas perfectas para esta operación? Veamos el perfil de una paciente que puede recibir una mastopexia:

  • El estado de salud debe ser óptimo.
  • Peso saludable
  • No puede estar embarazada, ni tener planes para los próximos meses.
  • Si consideras que tus senos están caídos o perdieron la belleza.
  • Pezones y areolas apuntan hacia el suelo.
  • Una de las mamas están más caídas que otras.
  • Areolas alargadas o piel colgando.
  • Falta de soporte en los pezones.

Antes de elegir este tipo de cirugía es fundamental contar con la orientación de un médico con experiencia, ya que deberá evaluar el estado general de la persona interesada, la firmeza de los tejidos, etc. De este modo, procederá a indicar varios exámenes médicos.

Definitivamente, la mastopexia es una operación que vale la pena, puesto que persigue una intención clara de optimizar la calidad de vida de la paciente. Si sueñas con recuperar tus senos caídos, esta es la opción perfecta para ti.

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